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Oportunidad 3D

Hacer predicciones es difícil, especialmente cuando son acerca del futuro.

Niels Bohr / Yogi Berra

Si estuviésemos viviendo en la época de la invención del automóvil, ¿Podríamos haber predicho qué fabricantes permanecerían y cuáles perderían como consecuencia de este invento revolucionario? Por cierto, había un perdedor que era muy obvio: la industria de las carretas de caballos. Pero, fuera de esto, ¿Podríamos haber predicho la necesidad de construir caminos que atraviesen continentes? ¿Las estaciones de servicio? ¿Las aseguradoras de automóviles? ¿Las playas de estacionamiento? ¿Las empresas de remolque de autos? ¿Las escuelas de conducir? ¿Los talleres mecánicos? ¿Las empresas proveedoras de partes? ¿Los moteles y sitios de camping? ¿Los productos de tunning? ¿Los lavaderos de coches? ¿La enorme industria del petróleo, las revistas dedicadas a los automóviles, la Fórmula 1 y el Nascar?

Cada vez que surge una tecnología revolucionaria –ya sean automóviles, televisores o aviones–, existe la tentación de buscar oportunidades en el ámbito más obvio: entre las empresas que están creando esta nueva tecnología. Sin embargo, la historia demuestra que, muchas veces, estas apuestas no son tan obvias como parecen. En noviembre de 1999, Warren Buffett, el sabio súper inversor que ya vimos en el Capítulo 4, les hizo una advertencia profética a los inversores que estaban demasiado entusiasmados con la burbuja de punto com. Dijo Buffett:

Quizás tú seas un optimista que cree que, por más que la mayoría de los inversores sean promedio, tú serás un ganador. Este tipo de pensamiento puede ser especialmente seductor en estas etapas tempranas de la revolución informática: es fácil, simplemente vas a tomar los ganadores obvios, tu corredor de bolsa te dirá cuáles son, y vas a surfear la ola.

Buffett demuestra que, en general, no es nada obvio elegir ganadores en medio de una nueva revolución tecnológica. Explica que, de alrededor de 2 mil productores de autos que existieron en los EE. UU. desde el invento del automóvil, lograron sobrevivir solo tres, y que estas tres empresas (Ford, General Motors y Chrysler) tampoco fueron espectaculares para los inversores. Después, Buffett continúa sus ejemplos con las 129 aerolíneas que fueron a la quiebra; más de 300 productores de aviones, de los cuales sobrevive solo una docena. Y así un sinfín de empresas que solían producir radios y televisores, y de las cuales actualmente no queda ninguna.

Ahora que las tecnologías de impresión 3D van a atraer cada vez más atención, sería útil tener presente la advertencia de Buffett. No es fácil saber si las empresas líderes de hoy –como Stratasys o 3D Systems– lo seguirán siendo en 30 años. En una industria súper competitiva como lo era la industria automotriz del siglo XX, no era fácil saber qué empresa concreta iba a ganar en el mercado, ni tampoco si la industria en su totalidad iba a ser muy rentable, aun cuando era muy obvio que el impacto en la sociedad iba a ser enorme y transformador.

Cada tecnología revolucionaria tiende a producir impactos indirectos mucho más allá de las personas y las empresas involucradas en la producción de dicha tecnología. Los efectos secundarios nos tocan a todos y crean una catarata de consecuencias que transforman nuestra manera de trabajar y vivir. Las máquinas a vapor, por ejemplo, no solo reemplazaron las velas de los barcos, sino que también nos trajeron trenes y ferrocarriles y, aún más importante, crearon condiciones para la revolución industrial, que con el tiempo transformó el mundo del trabajo completamente. De la misma forma, la Internet no solo nos permitió leer el diario en la computadora o mandar cartas escritas con electrones en vez de papel, sino que además creó centenares de nuevos negocios antes jamás imaginables. Es importante tener en cuenta que, a veces, las mejores oportunidades se encuentran en todo el ecosistema que se genera alrededor de la transformación tecnológica, y no solamente o necesariamente en los proveedores de la nueva tecnología.

Estando en el umbral de la era de la impresión 3D, cada uno de nosotros va a empezar a sentir sus efectos. Tenemos muchas decisiones que tomar en cuanto a qué habilidades vale la pena aprender, en qué industrias ir a trabajar, en qué empresas invertir, cuáles son los posibles nuevos negocios que podemos empezar y qué nuevos tipos de trabajos van a ir surgiendo a raíz de la revolución de las tecnologías aditivas.

Al igual que los analistas de la naciente industria automotriz en los principios del siglo XX, no podemos predecir si les va a ir bien o mal a las empresas específicas que producen tecnologías de impresión 3D. Pero sí podemos pensar en la cadena de consecuencias que esta nueva modalidad de producción va a tener en varios sectores de la economía y en el ecosistema que va a surgir como resultado de esta transformación.

Aunque ahora vamos a mirar de cerca varias oportunidades concretas, es importante usar este análisis sólo como una guía que dispara ideas de lo que puede pasar en tu ámbito laboral, en tu país, en tu ciudad, ya que las oportunidades de cada uno son siempre el cruce entre las corrientes globales y los intereses y circunstancias personales. Sobre todo, cuando la sociedad enfrenta cambios tan enormes, es importante ser flexible y tener presente el chiste de Niels Bohr y Yogi Berra, que las predicciones son difíciles, especialmente cuando se tratan del futuro.

La taxonomía de oportunidades

Para analizar los impactos y oportunidades de una manera sistemática, podemos distinguir tres categorías grandes.

1. El Triángulo de Impresión 3D: Hardware, Software y Materiales. Esta categoría se trata directamente de la producción de impresoras y creación de software y materiales. Oportunidades en esta categoría son enormes pero muchas requieren habilidades técnicas de ingeniería y desarrollo de software.

2. Suministro y Servicios: Las oportunidades que surgen de proveer el ecosistema de servicios para la Tecnología de Impresión 3D. Por ejemplo, exportación e importación de impresoras y materiales, dar cursos de capacitación en software de modelado digital, espacios de coworking y cafés de impresión 3D.

3. Las nuevas modalidades de producir: Producción Artesanal, Producción de Coyuntura, Mercados de Nicho, Prototipado Rápido, Aplicaciones en Medicina.

oportunidad3d

A partir del Triángulo Estratégico podemos desarrollar los próximos eslabones de las oportunidades uno por uno. Por ejemplo, para imprimir en 3D, alguien tiene que comercializar y reparar impresoras, saber cómo diseñar objetos digitalmente, proveer materiales, etcétera. Más allá de las oportunidades específicas mencionados en este capítulo, el Triángulo es una herramienta útil para analizar las oportunidades de forma sistemática ya que cada vértice e interacción entre ellas crea sus propias nuevas necesidades en el mercado tanto en términos de negocios nuevos para abastecer estas necesidades como en términos de profesiones que van a estar muy demandadas.

Eslabón 1: oportunidades en hardware, software y materiales

Hardware

Si bien el consejo de Buffett es muy sabio para los inversores de largo plazo, también es cierto que en el transcurso de esta revolución van a surgir miles de empresas nuevas que produzcan impresoras 3D. Es un mercado todavía casi sin explorar y va a haber fortunas ganadas y fortunas perdidas antes de que lleguemos a la época tranquila dominada por los General Motors, Ford, y Hewlett Packard de impresión 3D o –más probable– por algunos hijos de los proyectos Open Source.

Si tú quieres ser parte de la revolución de una manera directa, la opción de crear y vender tu propia impresora 3D no es imposible. Aunque las impresoras 3D ya no son tan novedosas, todavía a muchos les parecen una tecnología muy futuristas. Cuando hablo de la impresión 3D, muchas veces escucho “sí, ¿Pero aquí cuándo todo esto va a llegar?”. Y pensar así justamente es un error porque la tecnología de impresión 3D no es tan compleja, sus componentes están globalmente disponibles y tienen precios razonables. Como hablamos en capítulos anteriores, la impresora 3D es efectivamente un motor que controla un cabezal o una plataforma con un programa. Hay muchos detalles técnicos, pero si tú o tu equipo tienen conocimientos sólidos de ingeniería electrónica y software es una opción realista. Varios diseños de impresoras 3D están disponibles gratis online con modalidad Open Source. Ya hablamos del proyecto RepRap. Es una impresora que puede imprimir partes de sí misma y cualquier equipo capacitado puede producir y vender impresoras 3D a base de este diseño abierto. Hay docenas de variaciones de RepRap adaptadas para distintos usos. Uno de estos es la producción de comida para la NASA que comentamos en el Capítulo 5. Pensando en el diseño de la impresora como un aparato general de mover materia en el espacio, tal vez tú puedas encontrar alguna adaptación interesante para el ámbito en que trabajas.

En general, el mercado de impresoras 3D de bajo costo recientemente se volvió muy competitivo –para nombrar solo algunos: Makerbot, Ultimaker, LeapFrog, 3D Touch y muchos proyectos ramificados de RepRap–. Competir a base de costo con estos equipos ya establecidos es muy arriesgado y es importante definir un nicho específico u otra ventaja antes de apostar a la producción de las impresoras.

Un buen ejemplo del posicionamiento de nicho es el proyecto Pirate3D (www.pirate3d.com) que ya vimos anteriormente. Mientras que la mayoría de las impresoras de bajo costo como Makerbot apuntan al mercado conocido como Do-It-Yourself (Hazlo-Tú-Mismo) de la gente con interés en ingeniería, pirate3D se posicionó como una impresora para la gente no tecnológica y se postularon en el sitio de financiamiento kickstarter con un nombre que aprovecha la coyuntura de interés en tecnologías 3D.

Software

La mayoría del software que existe hoy en día para crear modelos digitales no es adecuado para la época de impresión 3D. Los productos como AutoCAD y SolidWorks fueron creados hace 20 años y fueron diseñados para el uso en ingeniería. Por tanto, tienen una curva de aprendizaje muy larga y difícil. Con la popularidad creciente de las impresoras 3D, se abrieron oportunidades enormes para crear herramientas de software que son fáciles de usar para los consumidores que no son expertos en diseño e ingeniería.

Con el software de impresión 3D estamos en una situación parecida a la que estábamos con el software de Internet en los años 90. Muy poca gente tenía las habilidades técnicas adecuadas para crear páginas web directamente en HTML. Y, por tanto, muy poca gente tenía presencia online en la primera década de Internet. Pero después apareció software de blogs como Blogger, WordPress y Tumbler, y muchos más empezaron a jugar y crear contenidos amateurs. Y cuando aparecieron Facebook y Twitter, nos convertimos todos en creadores de contenido.

Hay varios productos más recientes, como Google SketchUp y TinkerCAD, que apuntan a crear herramientas más fáciles de usar. Sin embargo, estamos apenas en el comienzo de este proceso, y el ámbito de software de modelado digital está esperando a sus WordPress, Facebook y Twitter.

Pero más allá de la facilidad de uso, la complejidad intrínseca del proceso de impresión 3D es mucho más alta en comparación con la creación de contenido y es poco probable que vaya a haber herramientas universales como WordPress y Twitter. En su lugar, va a haber software más focalizado en mercados específicos.

Materiales

La gama de materiales disponibles para el uso en impresión 3D sigue siendo muy limitada en comparación con tecnologías de producción tradicionales. Dependiendo de la tecnología, el precio por kilogramo de los insumos para impresión 3D puede ser entre 10 y 100 veces más caro que el de los plásticos sencillos usados en moldes de inyección. En sí es una oportunidad enorme para las empresas comerciales como Eastman Chemical y los equipos startup que tienen experiencia en química y ciencia de materiales. Pero más importante aún es que en los próximos años, las impresoras 3D van a abrir mercados que antes no existían, continuamente creando demanda para nuevos tipos de materiales.

Eslabón 2: oportunidades en servicios y suministro

Comercialización de las impresoras 3D

Al ser un producto nuevo los canales y las redes de distribución todavía no están establecidos en muchas partes del mundo. A medida que la demanda de impresoras 3D crezca, va a haber mucha demanda para importación y exportación de estos productos, y también para dealers comerciales que sepan profundamente del tema y puedan aconsejar a los clientes acerca de qué tipo de tecnología les conviene comprar para las aplicaciones específicas en su negocio. Como ya vimos en el Capítulo 7, hay cinco grupos de tecnologías muy distintas dentro de los cuales hay docenas de empresas con productos con precios desde 2 mil hasta más de 1 millón de dólares. El cliente muchas veces empieza pensando “necesito comprar una impresora 3D”, pero, a diferencia de las impresoras 2D, las cuales en el fondo son muy parecidas, en el mercado de impresión 3D no hay tecnologías de uso universal, y poder acompañar al cliente en el proceso de selección de la tecnología apropiada va a agregar mucho valor en los próximos años.

Centros de servicio técnico

Una impresora 3D es un dispositivo que involucra como parte principal de su construcción el control de movimiento mecánico realizado a través de motores paso a paso y otros componentes. El patrón de movimiento puede ser extremadamente complejo y se realiza casi continuamente durante el uso de la impresora 3D. En general, cualquier producto que involucra movimiento mecánico normalmente tiene mucha más probabilidad de rotura que productos puramente electrónicos como teléfonos celulares. Por lo tanto, en términos de necesidades de servicio técnico, la impresora 3D está más cerca de las necesidades del automóvil que de un televisor.

Además, una observación clave es que el rango de precios de impresoras 3D es muy parecido a los precios de los coches. Es un bien de capital caro, con una base mecánica, que va a necesitar mucha atención de servicio técnico, y abre oportunidades para el trabajo freelance y para establecer centros de servicio técnico que pueden trabajar de una forma independiente o ser proveedor a los proveedores principales como Stratasys y 3D Systems.

Espacios de Coworking

Ya que no existen impresoras universales, los diseñadores e inventores que quieran trabajar con esta tecnología van a tener que tener acceso a varias tecnologías a la vez. Es poco probable que un diseñador vaya a comprar tres o cuatro impresoras para el uso personal, especialmente dado que las que trabajan con metal a base de sinterizado de láser pueden costar más de 50 mil dólares.

Por lo tanto, una modalidad que está surgiendo alrededor del mundo es instalar varias tecnologías de impresión 3D en espacios de trabajo compartido, donde los diseñadores e inventores pueden pagar por uso.

Nodo en la nube

Relacionado con la idea de uso compartido, está alquilar la capacidad ociosa de tus impresoras a alguna plataforma de producción digital como Ponoko.com. Esta modalidad está apenas empezando, ya que las plataformas de producción a base de nube todavía no existen en muchos países y son en sí una oportunidad grande. Aun sin formar parte de alguna red de producción grande, uno puede establecer un centro de producción digital para satisfacer las necesidades de los diseñadores locales y empezar sin tener ninguna infraestructura sofisticada, simplemente enviando los archivos STL por email.

Diseñador digital freelance

Este es uno de los trabajos que va a aumentar en popularidad en los próximos años. Las herramientas de diseño digital como AutoCAD y SolidWorks tienen una curva de aprendizaje muy compleja. Aquí hay otra diferencia clave con la impresión 2D: todos podemos escribir texto para imprimir en 2D sin capacitación especial, pero para imprimir en 3D se necesitan habilidades técnicas muy específicas que no son fáciles de adquirir rápidamente. Dado que la impresión 3D va a seguir aumentando en popularidad, pronto veremos demanda creciente para esta profesión.

Eslabón 3: Nuevas modalidades de producir

En varios capítulos anteriores ya hemos cubierto muchos aspectos de las nuevas modalidades de producción que surgen a través de las tecnologías de impresión 3D. Aquí podemos resumirlas con un foco práctico.

Coyuntura

Las impresoras 3D permiten aprovechar una demanda nueva rápidamente. Por ejemplo, después de la elección de un nuevo líder de un país se pueden imprimir muñecos para vender en la feria al día siguiente. Aunque uno puede alcanzar costos más bajos produciendo en China, armar una cadena de producción y distribución puede llevar varios meses, cuando probablemente la demanda para algo novedoso ya no vaya a existir.

Repuestos

Imprimir repuestos es una aplicación perfecta para aprovechar el principio de que la complejidad no cuesta extra. Debido a la obsolescencia planeada, es casi imposible conseguir repuestos para productos que todavía están en buena condición. Con la impresión 3D, un taller puede tener un catálogo de repuestos casi infinito.

Esta aplicación también tiene otra dimensión para las situaciones donde hay que conseguir repuestos en lugares que son poco accesibles. Para tomar un ejemplo paradigmático, la NASA está invirtiendo mucho en el desarrollo de la impresión 3D justamente por esta razón: llevar repuestos al espacio es extremadamente caro. Pero el mismo principio se aplica en situaciones más cotidianas también. Puede ser mucho más económico abastecer un pueblo en el interior de un país con un centro de impresión 3D que con modalidades más tradicionales de llevar los objetos en camiones, especialmente si el pueblo es poco accesible por rutas de transporte.

Mercados de nicho

La ventaja clave de las impresoras 3D es que crean la oportunidad de abastecer los mercados de centenas y miles de ítems. Existe un sinfín de estos mercados todavía sin explorar porque antes esto no era posible. Un ejemplo clásico es imprimir muñecos de personajes de películas o libros populares dentro de un nicho pequeño, pero esta solamente es la aplicación más obvia.

Es importante darse cuenta de que uno no tiene que ser diseñador para aprovechar estas oportunidades. Sitios como Thingiverse (http://www.thingiverse.com/) tienen miles de diseños disponibles para descargar de todas las cosas que puedes imaginarte. Puedes empezar el proceso de búsqueda de mercados de nicho viendo estos diseños, pensando en quién puede necesitar este tipo de producto.

Como ya dijimos, el proceso de impresión no es tan sencillo como parece y normalmente es necesario tener algunas habilidades de diseño digital para poder ajustar la pieza al tamaño deseado, generar material de soporte, etc. Si tú no tienes estas habilidades, tampoco tiene que ser una barrera insuperable: puedes contratar a un diseñador digital en sitios como freelancer.com o elance.com para hacer trabajos eventuales.

Personalización

Cualquier rubro de la economía donde la personalización agrega mucho valor es potencialmente ideal para el uso de impresión 3D. Un ejemplo popular ahora es imprimir muñecos de las personas a base de escaneo 3D. Seguramente, es algo que va a ser popular solamente mientras dure la novedad de las impresoras 3D, pero el principio es más general y es una buena herramienta para buscar oportunidades. Por ejemplo, unos de los primeros usuarios de impresoras 3D fueron los talleres que arman motocicletas a medida, ya que cada cliente quería una forma personalizada según su gusto.

Aplicaciones en medicina

Las aplicaciones médicas no tienen que ser algo tan avanzado como la impresión de órganos. De hecho, la mejor manera de pensarlo es como extensión de la personalización, ya que en la creación de prótesis u otro tipo de aplicaciones médicas se precisa el máximo grado de personalización.

En el Capítulo 5 ya vimos un caso de un carpintero que diseñó una prótesis para sus dedos perdidos en un accidente, que ahora es usado alrededor del mundo. De la misma forma, existen mercados de personalización de inhaladores, aparatos dentales, audífonos, etcétera. Antes, cuando la personalización era un proceso extremadamente caro, la gente simplemente aceptaba ciertas limitaciones, pero la llegada de impresoras 3D abre la posibilidad de ajustar cada producto para cada persona.