Aprendiz de Sheherezade

Héctor Urién

Aprendiz de Sheherezade - Banners 1

Curso

  • Cuándo: septiembre/octubre
  • Fechas: Miércoles 16/09, 23/09, 30/09 y 07/10/2026
  • Horarios
    – Ciudad de México: 11:30 a.m. a 12:30 p.m.
    – Colombia y Perú: 12:30 a 1:30 p.m.
    – Chile: 1:30 a 2:30 p.m.
    – Paraguay, Uruguay y Argentina: 2:30 a 3:30 p.m.
    – España: 7:30 a 8:30 p.m.
  • Plataforma Zoom.
  • Si no puedes asistir en su horario o quieres volver a verlas, las grabaciones de todas las clases quedarán disponibles hasta una semana después de finalizado el curso.

Sheherezade, la protagonista de Las mil y una noches, contaba historias al sultán para no morir cada noche.

Yo, Héctor Urién, quise saber si era posible hacer algo similar en el siglo XXI

Y fue una historia de Las mil y una noches quien me dio la clave.

Resulta que un príncipe se enamoró de una campesina cuando la vio recogiendo puerros con su familia.

Tanto se enamoró que no aceptaba a otra como esposa. Pero ella lo rechazó…

Porque no tenía trabajo.

El sultán. Que era príncipe, sí, pero por lo visto para ella no era capaz de ganarse la vida por su propia mano.

Eso al príncipe le gustó mucho, contra lo que pudieras pensar en un principio, y en lugar de enredarse en quejas, resolvió que lo mejor era aprender un oficio, y punto.

Preguntó a varios artesanos. Todos le dijeron que le enseñarían. Pero todos tardaban mucho tiempo.

Hasta que dio con un maestro tejedor, que le prometió enseñarle en dos horas.

Esto fue lo que le dijo:

-Coge tu labor y haz lo que hago yo.

Y pim pam, se pusieron y en dos horas, el aprendiz había tejido un pañuelo indistinguible del del maestro.

Y la campesina aceptó.

Yo hice algo similar a lo del cuento: para aprender si era posible contar como Sheherezade, me puse a hacer lo mismo que Sheherezade.

Salvando las distancias, claro…

Me planteé contar las mil y una noches, una a una, cada martes en una pequeña taberna.

No era cada noche, pero era cada semana. Obligatoriamente.

No era toda la noche, pero era una hora diferente cada vez

Si fallaba, no moriría yo, pero sí el proyecto.

Así estuve durante 449 noches, doce años y pico, y aprendí muchas cosas, haciendo lo que ella hacía.

Ahora tú puedes aprender algunas de las cosas que yo aprendí a hacer y que todavía hago como narrador profesional.

 

Porque aunque ya no haya mil y una noches, yo sigo llenando escenarios con mi voz, mi presencia y una buena historia.

Con lo que aprendí de aquella experiencia.

En este curso, te enseñaré cuatro cosas técnicas que marcarán un antes y un después en tu manera de contar cosas de viva voz.

Te hará mejorar en tu ámbito profesional

Y te hará mejorar en tu ámbito personal

¿Por qué?

Porque si cuentas mejor, todos estarán más dispuestos a escucharte.

Como el sultán a Sheherezade.

Como mi público a mí.

Esto no es una receta mágica, no te diré la técnica y ya sabrás hacerlo.

Tendrás que practicarlo, como el príncipe, para ser un maestro.

Pero te aseguro que si aprendes y luego practicas, serás un narrador muchísimo más competente y magnético de lo que eras antes del curso.

Eso garantizado.

 

¿Y qué te voy a enseñar?

 

Pues mira:

El primer día te mostraré una técnica para dibujar en la mente de los demás, que hará que se metan en la historia de manera mucho más vívida 

El segundo te enseñaré otra que consigue que el público no se desconecte hasta que la historia acabe.

En el tercero aprenderás a agarrarlos por la barriga desde el principio, lo cual te permitirá captar su atención muy rápidamente.

Y en el cuarto te enseñaré a que el público te perciba como algo real, digno de ser escuchado

Con estas cuatro técnicas estarás listo para lanzarte a emular a Sheherezade, como yo hice, y a disfrutar de un tesoro que te reportará beneficios personales y profesionales durante toda tu vida.

Sumate a «Aprendiz de Sheherezade»

Profesor

Héctor Urién

Héctor Urién

Soy Héctor Urién, actor-narrador profesional.

Hace dos décadas abandoné mi doctorado en bioquímica para dedicarme de lleno al teatro, la narración y la escena.

Desde entonces he actuado para cientos de miles de personas en directo, con mis espectáculos inspirados, principalmente, en adaptaciones para un solo actor de obras procedentes de la literatura clásica.

He actuado y actúo para público familiar y para público adulto. En mis espectáculos la gente se mete en la historia de una manera tan viva que apenas siente que pasa el tiempo.

También he teorizado sobre la narración de historias, plasmando esas reflexiones en mi teoría de “La narración fractal”, donde defiendo en esencia que la narración es una condición natural del ser humano y que, por tanto, sigue reglas universales que descubrimos, no inventamos. Yo trato de descubrirlas.

A partir de estas premisas, he ayudado a grandes artistas como Jorge Drexler a preparar su charla TED en Vancouver, con millones de visualizaciones y gran aplauso general.

Sigo en Madrid, actuando mucho y aprendiendo de mi oficio de actor y narrador, con el entusiasmo del primer día.