La trampa de los expertos en inversiones
Uno de los clásicos errores al invertir es la sobreconfianza. En nosotros mismos o en un experto. El libreto es siempre así: alguien lee mucho, tiene una gran memoria, analiza inversiones con profundidad, habla categóricamente y gana cualquier discusión con una avalancha de datos. Eventualmente algunas de las cosas que dice comienzan a pasar. La gente le presta más atención a estas que a todas las que dijo y no pasaron.
La sobreconfianza es catastrófica para los inversores. Porque lleva a la concentración de inversiones y a tomar más riesgos. A creer que el buen análisis implica buenas decisiones, cuando está demostrado en la historia que los grandes analistas generalmente no son grandes inversores y que los grandes inversores generalmente no son grandes analistas. Una habilidad es poder analizar una inversión y otra distinta es tomar buenas decisiones de inversión. Buffett lo dice así: las mejores inversiones son aquellas en las que el análisis te dice que no las hagas.
Si analizar bien fuera invertir bien no pasaría que los grandes analistas son pobres y los grandes inversores son ricos. Una vez más, Buffett dice «los inversores que llegan en Rolls Royce escuchan los consejos de los analistas que llegan en metro».
Los analistas son extremadamente buenos analizando lo que analizan pero son extremadamente malos suponiendo que eso que analizan es toda la realidad que afecta a una inversión. Hay millones de cosas fuera del análisis que pueden pasar -y terminan pasando- que hacen que, aunque el análisis esté bien, no sea relevante para realizar la inversión. Esto se llama «unknown unknowns» (lo que no sabemos que no sabemos), y es lo central. «El análisis estaba bien pero pasó esto», dice después el analista para explicar por qué la inversión fue mal.
Hay millones de analistas de inversiones en el mundo. El 1% mejor de los analistas aún son miles de analistas. Miles de analistas geniales que no están de acuerdo entre sí en los análisis que hacen. Ningún analista puede saber en serio sobre 50 empresas. Y mucho menos sobre sus unknown unknowns.
¿Cuál es la trampa? Se llama «sesgo de disponibilidad». Para sacarnos la responsabilidad de encima le «creemos» al analista bueno que de casualidad conocimos sin entender que es uno de miles y miles excelentes que concluyen cosas opuestas sobre las mismas inversiones. Y que para decidir de verdad bien en inversiones tiene sentido escuchar varios puntos de vista y con esos puntos de vista en mente, tomar una decisión.
Por eso en el Club de Inversores 2026, vamos a poner mucho tiempo en hacer curaduría de analistas. En vez de tratar de ser uno más de los mejores, vamos a indagar lo que piensan los mejores, para nutrir las decisiones de inversión de nuestros miembros. Vamos a hacer análisis de inversiones que le vamos a compartir a nuestros miembros, sí. Pero sobre todo le vamos a compartir diferentes puntos de vista sobre estas inversiones para que cada uno tome sus propias decisiones.
Los grandes inversores son los que saben a quién escuchar en qué momento y desarrollan su capacidad de decidir apalancándose en este análisis.
Se pueden sumar al Club de Inversores aquí: https://institutobaikal.com/club-de-inversores/.
Los esperamos,
El equipo de Baikal